
Bruna María
Ramírez Chiluiza
2012 – 2023
Hola, mi niña Bruna.
Aquí estamos nuevamente ✨tu familia✨. Ha pasado un año desde tu partida, pero parece que hubiera sido ayer. Muchos dicen que el tiempo lo cura todo, pero hay cosas que él no ha podido curar, como tu partida. Es difícil describir el dolor que tengo en el alma. Con decirte que cada madrugada puedo escucharte rasguñar mi puerta, escucho tus pequeños pasos al entrar a mi habitación, siento tus patitas frías tocar mi piel al meterte en mi cama, siento tu respiración y tu naricita húmeda.
Te puedo ver en el verde césped recibiendo el sol con tus ojos entrecerrados, o sentir tus besos, que se quedaron impregnados para siempre en mi piel. Escucho tus ladridos, que muchas veces me molestaban, pero qué no daría ahora porque llenen nuevamente mi casa. Te llevaste un pedacito de mi corazón contigo, pero sé que también dejas un legado de amor imborrable. Tú nos enseñaste a querer de verdad, sin condiciones. Nos enseñaste el verdadero significado de la fidelidad (y de la felicidad). Nos enseñaste tantas cosas, querida amiga…
Ahora solo podemos echarte de menos. Nada ni nadie puede llenar este vacío que has dejado. Solo nos queda tu recuerdo, un recuerdo que llevaremos con nosotros hasta el final de nuestros días. Porque, para ese entonces, nos volveremos a encontrar. Espéranos en el cielo.
Gracias, mi Brunita María.
Te queremos. 🌈✨🐶











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