
Mi querido Bummer, durante todo ese tiempo compartiste tu vida con nosotros, llenando cada rincón de alegría y luz. Tú espíritu juguetón y travieso nos enseñó la verdadera felicidad. A pesar de las adversidades que enfrentaste, tú valiente corazón nos demostró un amor incondicional que ha dejado huellitas imborrables en nuestra alma . Siempre te recordaremos y serás el chiquito de la casa.
Gracias por el amor incondicional siempre serás mi fiel amigo.
«Hoy las estrellas brillan más que nunca, porque ahora hay un ángel de cuatro patitas en el cielo»











Gracias por dar alegría a nuestras vidas, te recordaremos y algún momento nos veremos de nuevo, y como siempre nos darás tu cariño. Querido Bummer